10
enero

Una mirada a los datos del aborto en la provincia de Granada

Nace un nuevo año con la vieja polémica de la tan anunciada reforma de la Ley del Aborto, que como todos sabrán se parecerá bastante a la de 1985, si el trámite parlamentario no cambia las previsiones anunciadas por el ministro Gallardón. No voy a entrar en debates de fondo, por la razón con la que suelo comenzar alguno de mis artículos de este blog, advirtiendo de mi poco interés en convertirme en tertuliano u opinador profesional, actividad tan demandada últimamente en el sector de la profesión periodística.

Este es (o pretende ser) un blog de periodismo de datos, en el que hoy les dejaré una visión sobre el panorama de las interrupciones voluntarias de embarazos en la provincia de Granada en los últimos años, con algunos datos que pueden invitar a la reflexión. El debate del aborto suele estar construido sobre un andamiaje con distintos aspectos (ético, moral, social, político, cultural) en el que las cifras dicen nada o casi nada. Supongo que el rigor estadístico carece de peso en una cuestión que requiere una abstracción mayor que la que pueden ofrecer los fríos números de la estadística sanitaria.

En todo caso, el aborto se ha convertido en un tema de excepcional sensibilidad social, cuyos datos intuyo que no se conocen en profundidad. Aún así, y admitiendo el relativo valor de los mismos, nos pueden ofrecer algunas respuestas. Y hay algunas cuestiones interesantes, sobre las que merece la pena poner la atención…

Granada reduce sus interrupciones voluntarias de embarazo en los dos años posteriores a la reforma

En Granada la tasa de abortos descendió tras la reforma de 2010

Parto del análisis diferenciado entre los dos años posteriores a la reforma de 2010, comparados con los dos años inmediatamente anteriores. ¿Qué supone en cifras volver al sistema anterior, es decir al modelo de ley del aborto de 1985? Prácticamente nada, al menos en lo que a datos se refiere. Es más; en Granada, tras la reforma de 2010 los abortos descendieron en un 0,5 por cada mil mujeres, igualándose prácticamente a la media nacional en 2010, cuando en 2008 en Granada se realizaban 0,30 abortos más que en la media nacional por cada mil mujeres.



Algo similar sucede con respecto a Andalucía; de estar por encima de la media de interrupciones voluntarias de embarazos, Granada ha reducido proporcionalmente su tasa de abortos, quedando por debajo de la media andaluza en los dos últimos años.

El grupo de mujeres que más recurre al aborto es el de las comprendidas entre 20 y 24 años

Las diferencias en todo caso son mínimas, si bien es cierto que la vigente ley no ha generado un mayor número de interrupciones voluntarias de embarazos tras su aplicación. En términos absolutos, 2012 es el año en el que menos abortos se han practicado de los últimos cinco, incluido el de la reforma, 2010.

El comportamiento a nivel andaluz y a nivel estatal es similar, con las variaciones ya comentadas, que en todo caso son inferiores al medio punto por mil. El grupo de edad que más recurre al aborto, en términos absolutos, es el de mujeres entre 20 y 24 años, aunque las cifras son muy similares a los dos siguientes, los de mujeres entre 25 y 29 años y las que tienen entre 30 y 34 años de edad. Entre los 20 y los 34 años, las diferencias no son grandes en téminos porcuentuales.



Algunos datos más en profundidad…

Se reducen los abortos en menores de 19 años

Poniendo el foco en algunos datos más detallados, cabe destacar que los abortos en menores de 15 años y del grupo de edad comprendido entre 16 y 19 años (uno de los aspectos de la actual ley que más debate generó) presenta sus cifras más bajas de los últimos cinco años, y que los abortos que se produjeron en 2010, año de la reforma, fueron superiores en el semestre anterior a la entrada en vigor de la ley, que en el posterior, en el que existían menos trabas para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo.

Todas y cada una de las cifras de los últimos cinco años, refuerzan la tesis de que la actual ley no tuvo efectos apocalípticos, como en muchos sectores se anunciaba. Solo ha cambiado el motivo. A partir de julio de 2010, la diversificación de supuestos ha reordenado unas cifras que en los años anteriores se agolpaban en torno al supuesto de la salud materna como principal causa de abortos, no solo a nivel provincial sino en términos generales.

El 70% de abortos se practican por primera vez

Atendiendo a otras cifras, resulta interesante saber que el número de abortos en la provincia ha aumentado algo más de un 1,5% en mujeres que no tenían hijos, aunque las cifras se han reducido en los casos de mujeres con dos o más hijos. La tasa de interrupciones de embarazos en mujeres con un hijo se mantiene prácticamente invariable en el último lustro.

Por otra parte, cabe destacar que en 2012 se dió la mayor tasa de mujeres que abortaron por primera vez en los últimos cinco años, aunque las cifras son similares a las de 2008. Este bloque de mujeres, las que no habían abortado nunca anteriormente, significan más del 70% total de las interrupciones de embarazos de la provincia, lo que constituye un 6% más de la media nacional.



Un aspecto que caracterizaba a la Ley de 2010, y que le dio nombre, fue la de la ampliación de los plazos para abortar. Sin embargo, las tasas de aborto en las ocho primeras semanas aumentaron ligeramente, y disminuyeron proporcionalmente las de gestaciones más avanzadas, si bien el mayor incremento se dio entre las 13 y las 16 semanas de gestación, período en el que los abortos no han dejado de crecer, factor que se ha visto favorecido por la Ley de plazos.

En Granada los abortos en mujeres con formación universitaria supera la media nacional en un 5%

Por otra parte, resulta cuando menos interesante saber que el porcentaje de abortos en mujeres que tienen solo el primer grado de estudios y las universitarias superan con creces la media nacional en más de siete y cinco puntos porcentuales respectivamente.

Sin embargo, las mujeres con formación de ESO, bachillerato y formación profesional que interrumpieron su embarazo en el año 2012 en Granada fueron un 8% menos que la media nacional. No parece, por tanto, que el aborto tenga mucho que ver con el nivel cultural, como en ciertos sectores se pretende hacer creer, si tenemos en cuenta que solo el 3,62% de las mujeres que abortaron el 2012 eran analfabetas o sin estudios.



¿Sirven de algo estos números?

¿Se puede sacar alguna conclusión de estos números? Es difícil, sabiendo que se trata de de un debate que supera la lógica estadística, abierto en una sociedad que cuestiona con incredulidad la necesidad de volver a un marco legal más restrictivo que el que se aprobó en 1985.

Pero por lo menos servirán de ejemplo para mostrar la realidad social que imperaba en los años previos a la reforma de 2010 y en los posteriores. Y quizás las cifras ayuden a entender que la reforma que pretende implantar el Gobierno en materia de interrupción voluntaria de embarazo, no servirá para cambiar la realidad sociológica de un país que no puede desandar un camino de más de veinticinco años con una ‘simple’ votación parlamentaria.

Incho Cordero
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Incho Cordero, apasionado del periodismo de datos, al que recurro para contar historias, más allá de los fríos números y las tristes cifras. Buscando una salida a tantos datos que muchas veces no dicen nada, o tienen demasiadas interpretaciones y a las estadísticas que confunden, cuentan realidades parciales y sesgan la percepción de la realidad que nos rodea.

Comentarios en este artículo

  1. Sería interesante completar con estos datos:

    1) Número de mujeres ayudadas en centros provida (si con un ligero descenso del aborto se observa un aumento claro de mujeres allí atendidas, se puede atribuir a la eficacia asistencial de RedMadre y otras entidades de apoyo llevadas por voluntarios)

    2) Cifras de abortos realizadas a mujeres llegadas de Marruecos, el Maghreb, etc…

    3) Número de píldoras del día después repartidas (que entre sus varios efectos incluyen un efecto abortivo)

    A nivel español, en 2012 se abortó como en 2006…¡¡pese a que la población en edad fértil bajó en 1,2 millones de personas!! Los mismos abortos a repartir en menos chicas.

    Pol Llaunas

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