23
mayo

A propósito de hombres y mujeres en la política… ¿Cómo estamos en Granada?

El bajo interés y la poca atención que están despertando los partidos políticos en esta campaña electoral para las próximas elecciones europeas, sólo se han visto alterados por el show protagonizado por el candidato del PP, Arias Cañete, que a resultas del debate que mantuvo en la televisión pública, hizo unas inapropiadas manifestaciones sobre su oponente del PSOE, Elena Valenciano. Sin entrar en muchos detalles, el ex ministro y ya candidato popular, dudó sobre la conveniencia de que un hombre muestre su superioridad intelectual en un debate contra una mujer, ya que corre el riesgo de parecer machista.

Arias Cañete abrió la caja de los truenos, y nunca sabremos si fue por torpeza o con la idea de que se hablara de cualquier cosa menos de política, porque eso sí que puede resultar inconveniente en estos momentos. No obstante, reabrió un debate que parecía resuelto, pero que sigue estando enterrado en el subconsciente colectivo de una sociedad que no acaba de superar ciertas transiciones. Y a mí me asaltó la pregunta… ¿Existe igualdad en política, más allá del aspecto formal?

La pregunta sería retórica si no fuera porque las afirmaciones del peculiar candidato popular han generado un sinfín de escoceduras, que visibilizan que el proceso de incorporación de la mujer a la toma de decisiones y la gestión del poder tiene mucho camino que recorrer aún. Y después de tanto hablar de cupos, de paridad, y de dictar de tantas normas que promueven el acceso universal y la igualdad de oportunidades, los excesos verbales nos siguen retratando.

En mi curiosidad, quise echar un vistazo al panorama político granadino y comprobar qué lugar ocupa la mujer en esta provincia… Y encontré datos muy interesantes.

 Pocas alcaldesas y menos concejalas

Granada, la provincia con menos concejalas en términos porcentuales

¿Es Granada una provincia en la que la incorporación política de la mujer sea real y efectiva? No es fácil encontrar datos al respecto, y en todo caso, no depende solo de una valoración cuantitativa. Pero en general, atendiendo a las cifras que publica el Anuario Estadístico de Andalucía, Granada sería, en términos porcentuales, la cuarta provincia con más alcaldesas de Andalucía (tras Córdoba, Cádiz y Huelva), y la última en concejalas, llegando este aspecto escasamente a una concejala por cada dos concejales electos.



Aunque en número de alcaldesas nos comportamos mejor, tampoco estamos para presumir. Sólo 36 mujeres fueron elegidas alcaldesas en los 168 pueblos de la provincia en los últimos comicios locales, lo que supone un 21,43% del total, o lo que es lo mismo, una de cada cinco, aproximadamente.

Solo un tercio de los concejales de la provincia son mujeres

Un tercio de los 1.728 ediles de la provincia son mujeres, lo cual nos deja lejos de la media andaluza, que llega a ser superior al 40%. Y lo peor es que la evolución experimentada no es especialmente ilusionante. Desde la anterior etapa legislativa (2007/2011) el número de concejalas descendió en casi tres puntos al inicio de la legislatura. El crecimiento en la última década de mujeres dedicadas a la política municipal ha sido de algo más del 10%, aparentemente poco para tanto esfuerzo como se ha hecho.



Los pueblos, sus alcaldesas y sus concejalas

Pórtugos y Soportújar son los dos únicos pueblos sin mujeres en su corporación

Los datos anteriormente expresados son los registrados por el Anuario Estadístico de Andalucía, y recogen el resultado de las elecciones en mayo de 2011. Pero estas cifras son suministradas por el Observatorio Electoral con Perspectiva de Género de la FAMP, que actualiza sus resultados cuando se producen cambios en los equipos de gobierno. Y a día de hoy, en la provincia de Granada hay un total de 643 concejalas, que mejoran sutilmente los porcentajes antes suministrados, y que se reparten por los pueblos de la geografía granadina.

Sólo dos pueblos carecen de mujeres en su corporación de gobierno: Pórtugos y Soportújar, en los que todos los concejales, incluido el alcalde, son hombres. Y hay otros dos en los que hay una única mujer en el gobierno municipal: Beas de Guadix y Cástaras. Estas dos localidades están gobernadas por mujeres en una corporación en la que el resto de sus miembros son hombres, seis en cada una. Y también son dos las localidades de más de 10.000 habitantes regidas por alcaldesas: Motril y Almuñécar.



22 localidades alcanzan la paridad, mientras 53 no llegan al tercio de concejalas

Las 166 localidades con hombres y mujeres en la corporación gestionan el reparto entre hombres y mujeres de forma desigual. Pero algo a tener en cuenta es que en tan solo 22 pueblos las mujeres ocupan el 50% de las concejalías. La mayoría de estos 22 pueblos apenas superan los 1.000 habitantes, aunque destacan Gójar (69,03% de concejalas), Jun (63,66%) con más de tres mil habitantes, y Atarfe  y Peligros (52,94%), con más de 10.000 habitantes. No obstante, el pueblo con mayor representación femenina proporcionalmente en la provincia es Zagra, en el que 5 de sus 7 ediles son mujeres, alcanzando una ratio del 71,43%.

La cruz de la moneda la muestran los 53 pueblos con menos del 30% de concejalas, de los cuales Íllora, Pinos Puente y Salobreña tienen más de 10.000 habitantes. Purullena, el que menos mujeres tiene de la provincia, no llega al 10% de representación femenina, con una sola edil de los 11 con que cuenta el municipio.

Diputación de Granada y Parlamento Andaluz

En la Diputación, 12 de sus 27 representantes son mujeres, que constituye un 44% de presencia femenina, una tasa superior a la media provincial de concejalas, por poner un referente cercano. Ese mismo porcentaje es el que tiene el Ayuntamiento de la capital, donde 12 de los 27 miembros de la corporación son mujeres.

Y en el Parlamento de Andalucía representando a Granada, las mujeres son 7 de 13 posibles, que constituyen un 53,85%, la mejor ratio de las ocho provincias andaluzas. Quizá sean los modelos a seguir.

Igualdad y participación social

La frialdad de los datos no siempre es suficiente para analizar fenómenos complejos como el de la igualdad. Muchas veces, las cifras proyectan realidades ficticias que esconden situaciones de las que los números no pueden hablar. Pero algo nos dicen también, si queremos escucharlos…  Y lejos de querer entrar en un debate sobre estrategias para mejorar el acceso y la participación de la mujer en la política, la mirada que hago en este artículo me dice que todavía queda mucho camino por recorrer.

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