20
junio

¿Embalse medio lleno o embalse medio vacío?

Supongo que la mayoría de ustedes tendrán sus preferencias a la hora de elegir el medio por el que obtener la información meteorológica. Con el alto nivel de especialización en este tipo de servicios informativos, no saber si salir a la calle con el paraguas  o echar una rebeca por si refresca, ha dejado de ser un problema. Y del tiempo, del clima y de sus caprichos, tenía intención de hablarles hoy…

No pretendo convertirme en aspirante a hombre del tiempo, pero ahora que termina la primavera, la época de lluvias ha finalizado y comienzan los rigores del verano, tenía interés en acercarme a los números de nuestras reservas hidrológicas, para ver cómo se presenta el verano. El agua, el imprescindible líquido elemento para la vida, se valora mucho más cuando llega el calor en estos meses de estío. Y para ello son necesarias unas buenas reservas que garanticen la sostenibilidad de los recursos hidrológicos.

Hemos vivido un año con una aparente sequía, no excesivamente dura, en el que se ha echado de menos algo más de lluvia. Esta sensación que existe, de que no ha llovido demasiado, sobre todo en primavera, tiene su traducción en números. Y a partir de la cifras de pluviometría y de volumen de agua embalsada, podemos saber las garantías que tenemos de afrontar el verano sin demasiadas penurias…

Los embalses, pierden casi 3o hectómetros cúbicos en el último año

Granada es la provincia de la Confederación del Guadalquivir con menor reserva en sus embalses

La situación de los embalses granadinos no es mala del todo, aunque es la peor de la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. Con un 76,17% de su capacidad, los embalses de la provincia que pertenecen a esta cuenca (todos, excepto Béznar y Rules), tienen unas reservas equivalentes a las tres cuartas partes del volumen que pueden contener. Por encima del 90% de su aforo hídrico están los embalses de Quéntar, Canales, Colomera, Cubillas (en la zona del área metropolitana) y El Portillo, que recoge las aguas de la Sierra de Castril. Y por encima de la media granadina, pero sin llegar al 90%, Los Bermejales y El Negratín.



La cruz de la moneda la presentan el embalse Francisco Abellán, con algo más del 70% de reservas y sobre todo el de San Clemente, que no llega al 30% de su capacidad y destroza la media de la provincia. Los embalses granadinos han perdido 23,8 hectómetros cúbicos en el último año, en un ránking que encabeza el pantano de Los Bermejales, con una pérdida de casi 10 Hm3, seguido de Rules y San Clemente, con 8,39 y 6,32 Hm3 respectivamente. La parte positiva la ponen Béznar y el Negratín, los que más aumentan, aunque su crecimiento no llegue a ser ni de 2 Hm3.



La pérdida de volumen en los embalses equivale al abastecimiento de Granada capital para dos años

Para que se hagan una idea aproximada de lo que supone esa pérdida de volumen en los pantanos granadinos, les diré que los 23,8 hectómetros cúbicos con que contamos de menos este año, servirían para abastecer durante casi dos años una ciudad como Granada, si atendemos al gasto medio por habitante publicado por el INE en su última revisión de la ‘Encuesta sobre suministro y saneamiento de agua’, que se sitúa en 142 litros por persona y día. Canales y Quéntar, se dejan 0,8 HM3, lo que llevado a la comparación anterior, serviría para abastecer a Granada capital durante 23 días.

Las lluvias no han ayudado mucho

Visto de esta manera, no cabe duda de que nos hemos dejado mucha agua por el camino en el último año. Mucha culpa de ello la han tenido las bajas precipitaciones, si tenemos en cuenta que las zonas de Guadix, Baza y Motril han tenido su primavera más seca de los últimos cinco años. La media de precipitaciones en los meses de marzo, abril y mayo han sido muy inferiores a la media recogida entre los años 1971 y 2000. En concreto, las zonas de Baza y Guadix recibieron solo un tercio de las precipitaciones que tuvieron el año pasado, y Motril apenas superó el 10% de estadísticas pluviométricas de 2013.



Granada aumentó en 2,5 grados la media de sus temperaturas primaverales

Solo Granada capital y la Vega no firmaron su peor primavera del último lustro. La capital consiguió recoger más lluvia que en 2012 y 2010, pero también recibió un tercio menos de precipitaciones que la media del periodo 1971-2000. La situación provocada por la bajada generalizada de las precipitaciones, se ha visto agudizada por el aumento de las temperatura, que en Granada ha llegado a ser hasta de 2,5 grados respecto a la media del periodo 1971-2000 y más de cinco grados superior a la media primaveral del año pasado. Motril, Guadix y Baza, sin experimentar aumentos tan extremos, también sufrieron el aumento de su temperatura media.

Todo esto ha llevado a que al finalizar el mes de mayo, gran parte de la provincia de Granada esté entrando en situación de sequía moderada por la acumulación de los factores analizados. No parece que el riesgo sea alto, pero conviene tomar conciencia… Aunque veamos el pantano medio lleno, pensemos que está medio vacío.

Incho Cordero
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Incho Cordero, apasionado del periodismo de datos, al que recurro para contar historias, más allá de los fríos números y las tristes cifras. Buscando una salida a tantos datos que muchas veces no dicen nada, o tienen demasiadas interpretaciones y a las estadísticas que confunden, cuentan realidades parciales y sesgan la percepción de la realidad que nos rodea.

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