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29
mayo

Algunas lecciones de las elecciones

Como viene siendo habitual, todo proceso electoral tiene su análisis posterior… Primero uno de urgencia, para poner los resultados en su sitio y poder hacernos una idea de cómo estará configurado el consistorio municipal en los próximos cuatro años; después otro más sosegado, intentando razonar más allá de los datos que ofrecen la panorámica inicial.

Algo de esto voy a intentar hacer hoy: Una mirada radiográfica al voto de los granadinos en las recientes elecciones municipales, en las que el consistorio se vuelve más multicolor que nunca, tiñéndose de naranja y morado. Ciudadanos y Podemos se invitan a la fiesta de la democracia y proponen un escenario inédito hasta ahora, rompiendo la mayoría absoluta de la que disfrutaba el PP desde hace tres legislaturas.

Lo cierto es que algo está cambiando en la ciudad. Con mayor tasa de abstención que en las anteriores elecciones, el voto ha estado mucho más fragmentado y repartido, y ha generado una interesante dinámica de ‘trasvases’, que podrá ser interpretada de muchas maneras.

Yo me he permitido echar una mirada a los mapas de color que han dejado estas elecciones, y he llegado a unas cuantas conclusiones… Para ello les dejo el mapa de voto de las cinco fuerzas políticas con representación, y mi reflexión al respecto… Son las lecciones de unas elecciones que darán mucho que hablar, sobre todo en los plenos.

PP

El azul PP se destiñe completamente en Norte y en algunos colegios puntuales de Chana, Zaidín y Albacín y se vuelve más oscuro en Centro y Ronda. Los votantes del entorno de Rector López Argüeta, Avenida de Fuentenueva, Melchor Almagro y Gran Capitán han sido de los más fieles a Torres Hurtado, concediéndole en ese colegio electoral, ubicado físicamente en Colegio de la Presentación, el 43,94% de los votos. Con todo, en este colegio el Partido Popular, que consiguió 515 sufragios, perdió 147 votantes con respecto a las elecciones de 2011. Todo un símbolo del desgaste sufrido por el partido que ha gobernado la ciudad de Granada en los últimos 12 años.

PSOE

A pesar de que el PSOE ganó en cuatro de los ocho distritos de Granada, la intensidad del rojo (esto es, del voto por colegio) es moderada. Casi blanco en el centro. El colegio que más porcentaje de voto le concedió fue el 022, ubicado en el colegio Santa Micaela de la Chana, con el 37,98% de los sufragios y en el que casi clavó los resultados de 2011, con sólo dos votos menos con respecto a 2011.

Ciudadanos

Ciudadanos, el partido liderado en la ciudad de la Alhambra por Luis Salvador, consigue mayores apoyos en el noroeste, en zonas de expansión como Albayda y Parque Almunia, en el sur y el sureste.

Vamos

Vamos consiguió mayor presencia en el Albaicín, donde gana en dos colegios electorales y en el Zaidín, a lo que se añaden algunos colegios de Beiro y Genil.

IU-PG

Ronda y Centro no quieren saber de IU-PG, que en cambio mantiene cierto apoyo en el Albaicín y determinados colegios de Norte, Chana y Zaidín. En el colegio público San Juan de Dios de Cerrillo de Maracena, el barrio de Francisco Puentedura, casi iguala en votos al PP.

1. El voto se reubica buscando nuevos actores

Parece que los ciudadanos han ido a votar buscando sensaciones nuevas y frescas, huyendo de las mismas caras de siempre, cansados de la misma rutina política. Y así ha sido como el PP se ha desangrado en sus barrios más fieles, y el PSOE solo ha conseguido recuperar parte, solo  parte del voto que había ido perdiendo en anteriores comicios. Después de tocar suelo, los socialistas mejoran en sus cifras globales, pero su aumento solo le sirve para copiar el número de concejales que ya tuvo en el anterior mandato. Buen resultado en términos relativos, no obstante, si lo comparamos con el desastre popular, que no solo le hace perder la mayoría absoluta en el Ayuntamiento, sino que puede acarrearle también la pérdida de la Diputación.

2. Ciudadanos y Vamos recogen el desencanto de los partidos tradicionales

Ciudadanos y Vamos reciclan el voto de miles de ciudadanos necesitados de una nueva forma de hacer política. Son los grandes beneficiados, que de paso dejan como grandes damnificados a Izquierda Unida y UPyD, que pierden un concejal cada uno; en el caso de UPyD, el único que tenía, y por tanto, el naranja y el morado sustituyen a un magenta que había dado mucho juego en estos cuatro años. Izquierda Unida sobrevive meritoriamente al ciclón de Ciudadanos y Podemos (Vamos Granada), que entran con siete concejales en el Ayuntamiento.

3. Cambio de cromos en muchos distritos

Se acusa a Ciudadanos y Vamos de ser partidos desideologizados; pero no es menos cierto que la pérdida de voto del PP coincide con el ascenso de Ciudadanos en sus feudos tradicionales (Centro, Genil, Ronda), donde se constituye como fuerza hegemónica frente a Vamos Granada. Por contra, Vamos se hace fuerte en barrios vinculados con el voto de izquierda (Norte, Albaicín, Zaidín). ¿Casualidad o asociación de ideas? Juzguen ustedes. En cualquier caso, parece quedar claro que la preferencia de ciertas partes de la ciudad por estos nuevos partidos no es arbitraria, y cada partido tiene su público.


El cara a cara del voto de Ciudadanos y Vamos Granada


4. Otro Ayuntamiento es posible

La pérdida de la mayoría absoluta del PP abre un nuevo tiempo político, seguramente de mayor transparencia y diálogo. Ciudadanos tiene la llave de la gobernabilidad y debe saber usarla. Probablemente se sentirá destinatario de un hipotético mensaje electoral elaborado por votantes populares disidentes, con la intención de reconducir las políticas de José Torres Hurtado y compañía, sin dejar de mirar otros nichos de electores y otros intereses ciudadanos. Sin ganar en ningún colegio, se convierte en tercera fuerza, lo que evidencia que su presencia en la ciudad está muy bien distribuida.

Vamos Granada e Izquierda Unida seguramente encontrarán en la Plaza del Carmen un espacio en el que mirarse a la cara con más calma pasadas las elecciones y ser capaces de descubrir que seguramente son más las cosas que les unen que las que les separan.

Y PP y PSOE deberán entender de una vez por todas que las cosas de la política ya no volverán a ser como antes. En la medida que sean capaces de entender esto, seguirán siendo importantes para la ciudadanía.

5. La confluencia a debate

En estos días de resaca electoral ha habido muchas voces que han reabierto el debate sobre la conveniencia de una confluencia entre las fuerzas de izquierda, especialmente tras los éxitos de Madrid y Barcelona, o ciudades de provincia como La Coruña. En Granada, más allá de lo que consideren sus bases, y en términos puramente numéricos, tanto Vamos como Izquierda Unida salen claramente perjudicados de haber concurrido por separado. Vamos Granada solo pudo ganar en términos absolutos en dos colegios de la capital, pero sumando sus votos a los de IU-PG lo hubiera hecho en ocho.



En cualquier caso, también se genera un nuevo equilibro entre fuerzas políticas; el que generarían la suma de votos de Vamos e Izquierda Unida, por un lado, y la suma de Ciudadanos y UPyD por otro, aunque la presencia de esta fuerza sea prácticamente residual. El mapa de color de ambas sumas sería el siguiente:



A Ciudadanos quizá le afecte menos no haber pactado con UPyD, algo de lo que se habló en comicios anteriores. La candidatura de Mayte Olalla prácticamente pasó inadvertida, viéndose fagocitada por el ascenso espectacular del partido que encabezaba Luis Salvador. Sus votos no hubieran sido demasiado importantes para la candidatura naranja… ¿o quizá si? Veamos…

6. Un apéndice a las cinco lecciones…

La confluencia entre partidos no es solo una cuestión estética, sino que tiene sus consecuencias prácticas. Así, de haber ido en una hipotética candidatura conjunta Vamos Granada e Izquierda Unida se habrían convertido en la tercera fuerza con más de 20.000 votos (la mitad de los que ha cosechado el Partido Popular) y habrían conseguido cinco concejales, uno más de los que tienen por separado quitándoselo a los populares, haciendo una simulación con la Ley D’Hont.

Por su parte Ciudadanos habría conseguido un concejal más de haber sumado los votos de UPyD, quitándoselo igualmente al Partido Popular, siempre que Vamos Granada e Izquierda Unida concurrieran por separado y no juntos, como lo han hecho.

No obstante esto son matemáticas, y probablemente otra cosa sea lo que hubieran hecho los electores. O no.

7. Y un epílogo

Un epílogo en forma de hasta luego para Maite Molina Y Mayte Olalla, dos personas que se han dejado la piel peleando por la ciudad en los últimos cuatro años. Seguro que su trabajo es recogido por los que llegan y ojalá sepan darle el mejor destino.

Y después de esto… ¡Empieza la función!

Comentarios en este artículo

  1. Si Vamos e IU hubiesen concurrido juntos, seguro que sacan más de 5 concejales, porque mucha gente se quedó en su casa sin ir a votar precisamente por el desencanto que produjo el que no fuesen juntos…

    Juan Antonio Mata Gómez
  2. Me encanta, ver la distribución de datos en un contexto espacial es infinitamente más informativo. Felicidades por el trabajo!

    Javi

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