30
mayo

Como votó (casi la mitad de) la provincia de Granada en las europeas

Varios días después de las elecciones europeas, en las que ha dado tiempo a analizar casi todo y a realizar interpretaciones de toda índole como consecuencia de los resultados de los comicios legislativos, les presentaré a modo de epílogo una aproximación en datos a lo que ha sido el comportamiento de voto en la provincia de Granada. Ya pudieron disfrutar de un excelente resumen por barrios del eurovoto en Granada capital el pasado martes, cuestión sobre la que profundizaré en algunos aspectos la semana que viene, por lo que en esta, echaré una mirada al resto de la provincia.

No resulta fácil escribir un artículo de este tipo cuando prácticamente todos los titulares están agotados… La revista de prensa de esta semana se ha encargado de dejar claras algunas cuestiones, ya de sobra conocidas: Que el PSOE vuelve a ser la máxima fuerza política de la provincia, aunque obtiene una victoria pírrica sobre un PP que paga con una sangría de votos su optimismo reformista; que IU no sube lo que se esperaba de ellos; y que en casi toda la geografía, incluso en los pueblos más recónditos, se habla de Podemos, una fuerza ninguneada, no solo por el resto de formaciones políticas, sino también por los creadores de opinión. Ah… y no quiero olvidarme del tremendo batacazo que se han pegado los estudios de opinión, a los que las cocinas no le han funcionado demasiado bien.

Para conocer los resultados de un vistazo, aquí tienen un mapa por el que pueden navegar para conocer los porcentajes de abstención y de voto que han tenido los principales partidos en todos los municipios de la provincia de Granada.



En cualquier caso, y admitiendo que unas elecciones como estas no son en ningún caso extrapolables a unos comicios legislativos, autonómicos o municipales, donde el candidato pesa muchas veces más que las siglas a las que representa, quisiera rescatar algún que otro mensaje escondido en los datos que arrojan… Vamos allá.

El PP y el PSOE se desploman en la provincia

Aunque bien es sabido que todos los partidos siempre encuentran motivos para sentirse satisfechos de sus resultados electorales, en esta ocasión los asesores tendrán que haber hilado fino para presentar como éxito el descalabro al que se vieron sometidos las dos formaciones (cada vez menos) mayoritarias de la provincia. Me consta, por lo visto sobre todo en redes sociales, que algunos responsables de comunicación hicieron autocrítica, ante lo que era más que evidente.



El PP perdió votos en todos los municipios excepto en cuatro. En algunos se dejó más del 40%

Los datos hablan por sí solos: el Partido Popular solo ganó votos con respecto a las elecciones europeas de 2009 en cuatro de los 168 municipios (Valderrubio todavía no votó independientemente) de la provincia: Lanjarón, Otívar, El Pinar y Polopos. En 34 municipios perdieron más del 40% del voto, entre ellos algunos tan importantes como Maracena, Peligros, Ogíjares o Fuente Vaqueros. Los populares se han dejado en estos cinco años, probablemente influenciados por sus medidas desde que gobiernan, 46.022 votos.

El PSOE ganó las elecciones, pero pierde votos en todos los municipios mayores de 10.000 habitantes

Pero es que la situación del PSOE en la provincia no es mejor; su pérdida de votos es algo menor, de 41,204 votos en términos absolutos, lo que supone que ha perdido un 27% de la confianza del electorado que tenía en 2009. Solo gana votos en ocho pueblos de la provincia (Darro, Jayena, Fuente Vaqueros, Albuñol, Santa Cruz del Comercio, Guadahortuna, Montejícar y Marchal) y pierde más del 40% de los votos en diez localidades, llegando a ser Quéntar en la que más votos se deja.

No cabe duda de que la pérdida de votos en pueblos pequeños es relativamente poco importante si intentamos llevar estos resultados a unas hipotéticas elecciones de otro ámbito. Pero tampoco parece dejar duda a que el liderazgo del PP, por poner un ejemplo en Diputación, quedaría hecho añicos, salvando las distancias entre unos comicios y otros. En cualquier caso, la diferencia actual en votos entre el PSOE y el PP a día de hoy, con las europeas como referencia es de 21.846 votos.



La pelea entre ambos partidos dio un resultado desigual; el PP ganó en 31 de los 168 municipios, incluida la capital, donde obtuvo la mayor diferencia, de 11.887 votos a favor. En el segundo municipio donde consiguió mayor ventaja fue Almuñécar, donde solo consiguieron aventajar a los socialistas en 330 votos, lo que da idea de la escasa competitividad que mostró el partido del gobierno en estas elecciones en Granada. Aún así, y a pesar de la pérdida de votos, mantiene su granero de votos en la capital, donde basa su resistencia.

¿Es el fin del bipartidismo?

Es la pregunta que todo el mundo se hace y nadie sabe responder. Llegado el momento de unas elecciones en las que la cercanía del candidato y, seguramente, la menor abstención se constituyen en factores determinantes, las cosas pueden variar algo… ¿Pero cuánto? El incremento de voto de fuerzas alternativas como IU y UPyD, y la irrupción de Podemos en el panorama electoral, nos sitúan en un escenario diferente.

IU, UPyD y Podemos se reivindican como alternativas y concentran casi el 24% del voto granadino

Vayamos por partes… Por una lado Izquierda Unida duplica en  Granada su número de votos, y pasa de tener un 4,92% de voto en 2009 a un 10,65 en estas últimas. Sus 33.738 votos en la provincia representan casi un tercio del voto del PSOE. El crecimiento experimentado por la formación de izquierdas está bastante repartido entre toda la provincia y en pueblos como Peligros y Pinos Puente fueron la segunda fuerza más votada.

No obstante, el éxito de IU se vio condicionado por la aparición de un invitado al que no se le esperaba, al menos desde la perspectiva demoscópica. Podemos, el partido de Pablo Iglesias, no tuvo tan buenos resultados como en Madrid o en Sevilla, pero se constituyó en una alternativa de futuro por la izquierda y se reivindicó como quinta fuerza política de la provincia. Y es que, la lista de Podemos, con su corta vida, consiguió ser votada en todos los municipios de la provincia excepto Fonelas, Cástaras y Juviles y consiguió el 6,08 del voto. Habrá que ver cómo se vertebra la formación de cara a unas elecciones municipales y autonómicas, y si es capaz de aguantar el éxito cosechado, logrado, probablemente, a costa de Izquierda Unida.

Por su parte, UPyD experimentó un ascenso importante, pasando del 2,56% al 6,84%, constituyéndose como cuarta fuerza política. Fue votada en todos los municipios excepto en Villanueva de las Torres y en la capital quedó a algo más de 300 votos de Izquierda Unida. Consiguió ser la tercera fuerza política en localidades como Las Gabias, Churriana de la Vega, Alhendín o Huétor Tájar.



Pero aún así, no debemos crear excesivos fantasmas del bipartidismo, porque se nos pueden aparecer… El voto sumado de PP y PSOE en el peor de sus momentos, supone un 63,56% del voto válido en la provincia, muy por encima de la media nacional, que no llega al 50%.

Unas elecciones poco ilusionantes

El incremento en un punto y medio de la participación con respecto a las elecciones de 2009 suponen un aumento ridículo, si de este dato pretendemos extraer un incremento de la motivación de los ciudadanos por los asuntos europeos. Podríamos decir que hay un empate técnico en los índices de abstención con respecto a hace cinco años Trece municipios tuvieron una abstención superior al 60%, y en 103 la mitad de población no se acercó a votar.

La alta abstención jugó un papel fundamental en el vuelco de resultados en algunos municipios

Parte de esta alta abstención se forjó en municipios de más de 10.000 habitantes, como Almuñécar (61,46%), Motril (59,51%), La Zubia (58,95%), Guadix (58,21%), Armilla (58,02%), o Baza (56,61%), por poner un ejemplo. Quizá en este alto índice de abstención, muchos partidos puedan ver el porqué de sus mejores o peores resultados, y buscar soluciones o excusas de futuro.

En cualquier caso, esta desafección de la ciudadanía por la política se traduce en que los partidos mayoritarios obtuvieron un respaldo del 15,80% (en el caso del PSOE) y del 12,70% (en el caso del PP) del total del censo de votantes… ¿Es para hacérselo mirar?



Incho Cordero
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Incho Cordero, apasionado del periodismo de datos, al que recurro para contar historias, más allá de los fríos números y las tristes cifras. Buscando una salida a tantos datos que muchas veces no dicen nada, o tienen demasiadas interpretaciones y a las estadísticas que confunden, cuentan realidades parciales y sesgan la percepción de la realidad que nos rodea.

Comentarios en este artículo

  1. Gran trabajo, excelente análisis.
    Enhorabuena

    Julián garcía
    • Gracias… por leerme y por seguirme… Este trabajo no tendría sentido sin vosotrxs 🙂

      Incho Cordero
  2. Concienzudo y perfectamente explicado, con claridad meridiana. Puedes estar orgulloso de tu trabajo. Enhorabuena!

    Amalia Ramos
    • Gracias por vuestras palabras… Me animan y me motivan a seguir profundizando es esto del periodismo de datos!

      Incho Cordero
  3. Qué pasada de trabajo. Y qué necesidad de este tipo de análisis. Crack…Sois los mejores

    JuanIg
    • Gracias por leerlo… Los lectores sois los que le dais sentido a este tipo de trabajos! Y sin el equipo de GiM detrás no sería posible…

      Incho Cordero
  4. Genial, buen trabajo y muy currado, me has aclarado muchas cosas de estas elecciones, enhorabuena!!!!!!

    Encarni
    • Gracias por vuestros comentarios… me animan mucho a seguir profundizando en esta experiencia periodística!

      Incho Cordero
  5. […] mi artículo de la semana pasada le realizaba una mirada al voto de la provincia de Granada en las pasadas elecciones europeas, con el firme propósito de presentarme hoy, en mi artículo de cada viernes, para hacerles un […]

    El disputado voto de Granada capital | Granada en datos

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